Cómo es TRABAJAR DE EDUCADORA INFANTIL en Alemania

educadora infantil en Alemania
Hoy tenemos en el blog a Sarai García, una educadora infantil en Alemania que nos cuenta su experiencia.

¡Hola, grupo! Hoy toca un post especial donde los haya. Sé que a muchos de vosotros estáis interesados en la situación de la educación infantil en Europa y cómo es trabajar en diferentes países de nuestro continente. Así que voy a abrir una nueva sección con diferentes posts escritos por educadores infantiles residentes en distintos países europeos.

Para abrir esta sección tan chula e interesante, he contado con Sarai, una educadora infantil en Alemania que hizo sus prácticas en una escuela infantil de Berlín. Os animo a leer toda su experiencia porque no tiene desperdicio alguno. ¡Espero que os guste la nueva sección y que os hagáis una idea de cómo es trabajar en educación infantil en otros países europeos!

Mi experiencia como educadora infantil en Alemania

Mi nombre es Sarai García y este año 2020 estuve de prácticas como educadora infantil en Alemania. Por desgracia estuve poco tiempo por culpa de nuestro querido y amigo Coronavirus (hablando irónicamente), pero lo suficiente para ver como trabajaban en mi escuela. Antes de irme para allá me informé bien del sistema educativo alemán.

¿Cómo se divide la educación infantil en Alemania?

  • La educación infantil va de 1 a 6 años.
  • Es impensable que una madre lleve a su hijo con 6 meses o menos o hasta 1 año algún centro. El sistema alemán concede largos permisos a padres y madres. Es más como no es obligatorio matricular un niño hasta los 6 años muchas familias deciden no llevarlos a las kitas (Kindergarten).
  • Las escuelas están subvencionadas por el estado alemán, es decir, los papás no pagan. Por eso hay largas y largas listas de espera. Además, se necesitan de muchas educadoras. Lo que sí suelen pagar puede ser una pequeña cuota para materiales. En mi centro pagaban solo 50€ al mes para cartulinas, pegamento y diferentes materiales.

Y se dividen en:

Tagesmutter

No son escuelas, son madres de día, pero es otra opción para los padres. Son mujeres que se dedican a cuidar de 1 a 5 niños en sus casas. Cuando íbamos al parque con los niños en mi escuela veía a las mujeres con carritos de 4 (que en España nunca les había visto) con 4 niños y uno de la mano, incluso hay mujeres que se juntan para hacerlo.

Kinderbetreuung

¡En estos centros estuve yo!. Os cuento un poquito cómo iba la cosa.

  • Son centros reducidos de niños con edades de 1 a 3 años. Máximo 8 niños pudiendo incluir hasta 1 más si la administración te lo concede. Por lo tanto, ratio 4 niños por educadora.
  • Este tipo de escuelas es más familiar, aunque realmente son casi todas muy familiares. Por lo que me explicaron allí los niños que tiene a cargo la educadora, por cada uno tiene un contrato y solo y únicamente ella es la responsable de esos niños. En mi escuela todos estaban juntos, los más pequeños aprendían de los más mayores y viceversa.
  • Se fomentaba mucho la autonomía, cada día cada niño era el encargado de ir a por los baberos, platos, cubiertos, repartirlos. Al final ayudábamos a recoger entre todos. Aunque sean pequeños, es una forma de iniciarlos a la autonomía. Las dos niñas más pequeñas de un año y medio usaban pañal, los demás no. Ellas veían a los mayores y querían hacer los mismo se les ponían en el orinal e iban aprendiendo.
  • A los niños no se le obligaba a nada. Se basan en el respeto mutuo y les enseñan desde pequeños a que tengan unos pilares fundamentales en cuanto al respeto, a tener habilidades sociales, a que puedan resolver sus conflictos sociales o emocionales en la vida adulta.
  • Se aprende a través del juego, todo el día estábamos jugando. Se salía mucho a la calle, lloviera un poco, hiciera frío o nevara.
  • Nos tenemos que dar cuenta que es un país en el que hay pocas horas de luz, y que el 99% de las veces hace mal tiempo y mucho frío y no era inconveniente. Se les ponía su buzo, botas de agua, guantes bufanda y a la calle. En muchas escuelas españolas eso es impensable. Seguro que habéis tenido que escuchar las típicas frases de… “pero cómo vas a sacar a los niños pequeños a la calle con ese frío”, “pero como dejáis que los niños se metan en charcos y se manchen de barro”, “pero cómo sacáis a los niños por la ciudad y si se te escapa uno y le pilla un coche”…
  • En Berlín íbamos a la biblioteca, a museos, nos íbamos en metro y no pasaba nada. Los niños obedecían y se comportaban fenomenal porque se les enseña a comportarse en público. Esto no quiere decir que alguno se tire por el suelo porque se canse de andar, definitivamente son niños, pero para ello teníamos unos carritos que pondré fotos.
  • He de decir que mi centro era bilingüe alemán – español. Había niños que sabían tres idiomas. En el centro estaban de 8:30 a 15:30 -16:00 más o menos. Cuando se entraba se desayunaba todo casero. Dependía del día, se jugaba, leíamos a los niños haciendo juegos entre medias, cantábamos canciones, salíamos a los parques que allí son inmensos llenos de naturaleza, o íbamos a museos y bibliotecas. A las 12:15 o así se comía, se recogía, aseo y a dormir hasta las 14:30. Se despertaban a su ritmo, aseo y se vestían y a merendar, siempre frutas o yogures orgánicos sin azúcar y a casa.
  • Se les inculcaba mucho lo de reciclar, comen todo orgánico, pero esto en todos los lados. El sueldo para estos tipos de centros que son los más básicos mínimo 1500€ (neto) depende de los niños que tengas. He de decir que, a estos centros, Alemania les da X dinero al mes para llevarlo a cabo. De ese dinero tienes que pagar agua, comida, luz, alquiler, sueldos etc. etc.

Kindergarten

Se divide en:

  • Kinderkrippe de 1 a 3 años.
  • Kindergarten de 3 a 6 años.

Todo en el Kindergarten se aprende a través del juego, la naturaleza, las manualidades o el deporte. No es como en España, que sientas a los niños hacer las típicas fichas en sus sillas y no te mueves hasta que este hecho. Sé que no en todos los centros es así, pero es lo que yo he vivido.

Incluso he visto a profesoras de niños de tres años comparar a unos y a otros porque uno sabe escribir su nombre y otros no .Y es que para mi humilde opinión no veo necesario que un niño de tres años tenga que escribir su nombre. En Alemania, los niños hasta los cinco años no aprenden ni letras ni números.

Es decir un año antes de entrar a la escuela, se les prepara para ir allí. Así cuando entran todos van por igual. Estos niños entran en un grupo llamado Vorschulkinder, los niños que al año siguiente empezarán el colegio. No todas las Kitas lo hacen, a veces lo hacen cuando entran en primaria y por lo que me han dicho todos los niños su primer año de escuela, saben escribir y leer.

Cuando van a incorporarse a la escuela a los seis años, se hace un control para estar seguros de que todos están preparados para dar ese paso. Hay una gran coordinación entre el propio Kinderartz (pediatra), la kita y el ministerio de educación.

Realizan un “examen” denominado “Einschulungsuntersuchung”  y se van a valorar  varios aspectos de la psicomotricidad, capacidades cognitivas, expresión oral, idioma alemán, etc. Esta palabra tan larga  hace referencia a la escolarización del niño: “Einschulung”  es como la matriculación y el análisis de ese niño “Untersuchung” el examen.

educadora infantil en Alemania

Ratios y sueldos de la educación infantil en Alemania

  • Ratios: Lo habitual aquí en Alemania suele ser que por cada educador haya entre 3 y 5 niños para menores de 3 años, y hasta unos 8 o 10 para niños entre 3 y 6 años.
  • El sueldo depende del sitio, de la escuela y de los Budesländer o algunos les llaman Länders que son cada estado federado. Mínimo 2100€ bruto hasta 2500€. Incluso me ofrecieron cuando iba a hacer prácticas en el sur de Alemania hasta 3000€. También el nivel de idiomas que debes de tener varía de un sitio a otros, pero mínimo raspando mucho b1.

Un breve resumen y opinión personal…

En resumen es muy habitual que los niños en las kitas no aprendan a leer ni a escribir. Básicamente es lo contrario de lo que sucede en España donde los niños llegan a primaria conociendo el alfabeto, escribiendo su nombre y leyendo pequeños textos. Aquí se pone mucho énfasis en el juego libre durante estos primeros años antes de la escolarización.

Esto puede resultar beneficioso, pero es cierto que muchos niños muestran interés sobre los 4 años en aprender a escribir y pueden aburrirse o sentirse frustrados si no se les permite. En los centros se suele aconsejar no enseñarles en casa para que no lleguen a primaria y se aburran mientras sus compañeros aprenden a leer y a escribir. Es decir que todos vayan por igual. Por ello hay centros que hacen la preparación y otros no y se realiza todo el primer año de escuela.

En mi opinión, todos los sistemas tienen sus ventajas y desventajas pero si que es verdad que tarde o temprano, todos los niños aprenden a leer y a escribir, no hay prisa. En este país los seis primeros años de vida de un niño es donde se va a construir los pilares fundamentales de su desarrollo socio afectivo, de su desarrollo comunicativo, su autoestima, su autodisciplina etc etc. A partir de ahí seguirá su formación además de la académica.

Yo he visto personalmente como niños de 2 a 3 años en una escuela infantil en España, se les ponían en una silla a que sí o sí hagan fichas. Tenían que hacer bien la letra “B”, cuando ni la mitad sabían hablar bien. También he estado en una escuela de la junta  y ver 15 niños para una educadora. Los peques llenos de mocos, la mitad llorando, otros con los pantalones bajados. Si lo pensáis es normal que pasen esas cosas, la educación tiene que tener unos mínimos y lo primero es una atención individualizada. No es lo mismo estar con cuatro niños que con ocho.

Por ello pienso  que la escuela del siglo XXI  en nuestro país y en otros debería de  cambiar. No se puede seguir considerando el éxito escolar únicamente con altas notas y con la obligación de que los niños y niñas si o si tengan que aprender algo por narices. También son importantes los aspectos socioemocionales, conseguir que los alumnos mantengan relaciones satisfactorias con sus iguales y con el entorno y sepan afrontar en un futuro problemas de la vida.

Para mí la mejor experiencia de mi vida por muy corta que fuera. Lo haría mil y una vez y por ello lucho cada día estudiando Alemán para estar allí y gracias al esfuerzo en unos meses pueda irme. El que quiera ir allí que vaya a ver que lo que hacen es maravilloso. Con palabras no basta, hay que vivirlo. Es totalmente diferente aquí y el alemán no es difícil si lo estudias de corazón y a tu ritmo. 

¿Qué os ha parecido la experiencia de Sarai como educadora infantil en Alemania? A mí me ha resultado emocionante. Está claro que a España todavía le queda muchísimo que aprender. ¡Espero que os haya gustado el primer post de esta sección!

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1 comment
  1. Hola Sarai,
    Qué bueno que te haya gustado. No sé cómo es la educación infantil en España pero yo estudié aquí en Alemania y ahora trabajo en una Kita en Karlsruhe. La situación es que una cosa es estar de prácticas y otra diferente trabajar en el día a día. Es duro si se te hace difícil encontrar un Kita con un Team afín a ti. Yo no lo he tenido fácil y he acabado muy decepcionada porque los niveles son muy altos y muchas veces tienes que aceptar que te dejen de lado por el hecho de que se te escapan muchas cosas culturales y del idioma. De cualquier forma, si te ha gustado la experiencia no te desanimes, un punto a favor de Alemania es que no importa la edad, y hay mucho trabajo para las Erzieherinen, así que si no te gusta un Einrichtung te pueder ir a otro y probar hasta que consigas tu sitio ideal que seguro existe. Te deseo buena suerte!!! y ánimo con el alemán.

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