Cuando se trata de elegir una pedagogía respetuosa para los más pequeños, muchas familias se encuentran con dos nombres que resuenan con fuerza: María Montessori y Emmi Pikler. Ambas propuestas comparten valores fundamentales sobre la infancia, pero también tienen características distintivas que conviene conocer. Este artículo explora en profundidad las diferencias y semejanzas entre Montessori y Pikler para ayudar a tomar decisiones informadas sobre la educación de los niños.
Comprar el libro Jugar y aprender con el Método Montessori, de Lesley Britton Amazon España
¿Quiénes fueron María Montessori y Emmi Pikler?
Antes de adentrarnos en las pedagogías, resulta valioso conocer a las mujeres visionarias que las crearon.
María Montessori (1870-1952) fue una médica y educadora italiana que revolucionó la educación infantil a principios del siglo XX. Tras trabajar con niños con necesidades especiales, desarrolló un método educativo basado en la observación científica del desarrollo infantil. Su primera «Casa dei Bambini» abrió en 1907 en Roma, marcando el inicio de un movimiento pedagógico global.
Emmi Pikler (1902-1984) fue una pediatra húngara que desarrolló su enfoque mientras dirigía un orfanato en Budapest llamado Lóczy. A través de la observación detallada de bebés y niños pequeños, Pikler demostró la importancia del movimiento libre y las relaciones de cuidado respetuosas. Su trabajo se centró especialmente en los primeros años de vida.
¿Qué es el método Montessori?
El método Montessori es una filosofía educativa integral que abarca desde el nacimiento hasta la edad adulta, aunque es especialmente reconocida por su aplicación en educación infantil y primaria. Se fundamenta en varios principios clave:
- Ambiente preparado: Espacios ordenados, estéticos y adaptados al tamaño y necesidades del niño
- Materiales específicos: Herramientas educativas diseñadas científicamente para promover el aprendizaje autónomo
- Períodos sensibles: Ventanas de oportunidad en el desarrollo donde el niño absorbe ciertos aprendizajes con facilidad
- Autoeducación: El niño es constructor activo de su propio aprendizaje
- Educador como guía: El adulto observa y presenta materiales, pero no dirige constantemente
El método Montessori pone especial énfasis en el desarrollo cognitivo, sensorial y académico, preparando al niño para adquirir habilidades concretas a través de materiales manipulativos.
¿Qué es el enfoque Pikler?
El enfoque Pikler se centra principalmente en bebés y niños de 0 a 3 años, aunque sus principios pueden extenderse más allá. Los pilares fundamentales son:
- Movimiento libre: Permitir que el bebé desarrolle su motricidad sin intervención adulta, sin posturas forzadas
- Actividad autónoma: El niño explora e investiga por sí mismo sin dirigismo
- Relación afectiva privilegiada: Momentos de cuidado (cambio de pañal, alimentación, baño) realizados con atención plena y respeto
- Conciencia corporal: Favorecer que el niño conozca y confíe en su propio cuerpo
- Toma de conciencia: Verbalizar lo que se hace con el niño, anticipar acciones
El enfoque Pikler prioriza el desarrollo motor natural y la construcción de vínculos seguros a través de los cuidados cotidianos.
Post recomendado: ¿Qué es una prueba de evaluación continua y cómo no agobiarse con ella?
¿Cuáles son las principales semejanzas entre Montessori y Pikler?
Las diferencias y semejanzas entre Montessori y Pikler revelan una base común profundamente respetuosa con la infancia. Estas son las coincidencias más significativas:
Respeto por el ritmo individual
Tanto Montessori como Pikler confían plenamente en las capacidades innatas del niño. Ambas propuestas rechazan la prisa y la comparación, permitiendo que cada pequeño se desarrolle según su propio calendario interno. No hay presión por alcanzar hitos antes de tiempo.
Observación como herramienta fundamental
Las dos pedagogías sitúan la observación atenta en el centro de la práctica educativa. El adulto aprende a mirar sin juzgar, a detectar necesidades e intereses, y a ajustar el entorno o su intervención basándose en lo observado.
Autonomía y libre elección
Montessori y Pikler promueven la capacidad del niño para tomar decisiones y actuar por sí mismo. Se evita hacer por el niño aquello que puede hacer solo, fomentando su independencia progresiva y su autoestima.
Ambiente preparado y seguro
Ambos enfoques valoran enormemente la preparación del espacio físico. Los materiales son accesibles, el orden es importante, y el entorno invita a la exploración sin peligros. La seguridad permite la libertad.
El adulto como acompañante, no como director
En las dos propuestas, el adulto renuncia al papel tradicional de instructor omnipresente. Se convierte en acompañante discreto, disponible emocionalmente pero sin interferir constantemente en la actividad del niño.
Confianza en el potencial infantil
Quizá la semejanza más profunda es la fe inquebrantable en que el niño posee un impulso natural hacia el aprendizaje y el desarrollo. Esta confianza transforma la relación adulto-niño en una colaboración respetuosa.
¿En qué se diferencian Montessori y Pikler?
Comprender las diferencias y semejanzas entre Montessori y Pikler implica también identificar sus características distintivas:
Edad de enfoque principal
Montessori abarca desde el nacimiento hasta la universidad, con materiales y propuestas para cada etapa evolutiva. Su mayor desarrollo está en la franja de 3 a 6 años.
Pikler se especializa en los primeros años de vida, especialmente de 0 a 3 años, con un conocimiento profundo del desarrollo motor temprano.
Materiales específicos vs. materiales simples
Montessori utiliza materiales didácticos específicamente diseñados, muchos con un propósito de aprendizaje muy concreto (torre rosa, cilindros con botón, letras de lija). Estos materiales tienen una forma de uso «correcta».
Pikler propone materiales más abiertos y versátiles: telas, pelotas, objetos cotidianos seguros, y especialmente los elementos del juego Pikler (triángulo de escalada, tabla basculante, túnel). El uso es más libre y menos dirigido.
Énfasis en contenidos académicos
Montessori incluye desde edad temprana la introducción de contenidos preacadémicos: matemáticas, lectoescritura, geografía, ciencias. Los materiales facilitan aprendizajes conceptuales concretos.
Pikler no tiene pretensiones académicas. Se centra en el desarrollo motor, la conciencia corporal, el juego libre y las relaciones afectivas. Los aprendizajes cognitivos surgen naturalmente pero no se persiguen intencionalmente.
Los momentos de cuidado
Montessori valora la independencia en los cuidados personales, promoviendo que el niño aprenda pronto a vestirse, lavarse o preparar alimentos.
Pikler convierte cada momento de cuidado (cambio de pañal, vestirse, comer) en un momento privilegiado de relación íntima, donde el adulto está plenamente presente y el ritmo no tiene prisa. Estos momentos no son simplemente tareas a realizar con eficiencia.
Movimiento libre radical
Montessori valora el movimiento pero no tiene una postura tan definida sobre el desarrollo motor como Pikler.
Pikler es radical en su compromiso con el movimiento libre: nunca colocar al bebé en posturas que no puede alcanzar por sí mismo. Nada de sentar a un bebé que aún no se sienta solo, ni ayudarle a ponerse de pie. Esta no intervención es fundamental.
Actividad dirigida vs. juego completamente libre
Montessori propone «trabajo» con materiales específicos que tienen una finalidad educativa clara. Hay presentaciones de materiales que el niño aprende a usar de determinada manera.
Pikler defiende el juego absolutamente libre, sin instrucciones ni objetivos específicos. El niño explora sin agenda adulta.
Post recomendado: Las 4 mejores aplicaciones para educadores infantiles que deberías probar ya
¿Qué pedagogía es mejor para mi hijo: Montessori o Pikler?
Esta es probablemente la pregunta que muchas familias se hacen. La realidad es que no existe una respuesta universal, ya que depende de varios factores:
- La edad del niño: Para bebés de 0 a 2 años, Pikler ofrece orientaciones muy específicas y valiosas. Para niños desde los 3 años, Montessori tiene un desarrollo pedagógico más completo.
- Los valores familiares: Algunas familias priorizan la autonomía y los aprendizajes estructurados (Montessori), mientras otras valoran especialmente el vínculo en los cuidados y el movimiento libre (Pikler).
- El temperamento del niño: Algunos pequeños disfrutan con materiales específicos y actividades concretas, mientras otros necesitan más apertura y libertad absoluta.
- La disponibilidad: No en todas las localidades existen escuelas Montessori o espacios Pikler. A veces la decisión está condicionada por lo disponible.
Lo importante es conocer las diferencias y semejanzas entre Montessori y Pikler para tomar una decisión informada y coherente con la propia visión de la infancia.
¿Se pueden combinar Montessori y Pikler?
¡Absolutamente! Muchas familias y educadores encuentran que ambas propuestas no solo son compatibles, sino complementarias. Algunas formas de integrarlas:
En casa con bebés: Aplicar los principios Pikler de movimiento libre y cuidados respetuosos, mientras se incorpora la filosofía Montessori de ambiente preparado y materiales accesibles.
En el aula de 0-3: Crear espacios Pikler para el movimiento libre (triángulos, rampas, túneles) junto con algunas bandejas Montessori con materiales sensoriales.
Transición progresiva: Usar mayoritariamente Pikler en el primer año de vida, e ir incorporando elementos Montessori a medida que el niño crece y muestra interés por actividades más estructuradas.
Valores compartidos: Centrarse en lo que ambas comparten (respeto, observación, autonomía, confianza) y adaptar las herramientas específicas según la edad y necesidades.
La clave está en no perder de vista los principios fundamentales que ambas pedagogías comparten y evitar la rigidez metodológica.
¿Qué dicen las investigaciones sobre Montessori y Pikler?
Ambas propuestas cuentan con respaldo de estudios y observaciones longitudinales:
Sobre Montessori, existen numerosas investigaciones que destacan beneficios en habilidades ejecutivas, creatividad, habilidades sociales y rendimiento académico. La revista Science publicó estudios que mostraban ventajas en niños de escuelas Montessori en comparación con grupos control.
Sobre Pikler, las observaciones realizadas en el Instituto Lóczy durante décadas demostraron que los niños criados con estos principios desarrollaban patrones motores armoniosos, mayor coordinación, menos accidentes y vínculos de apego seguros, incluso en contextos institucionales.
Ambas pedagogías han resistido el paso del tiempo precisamente porque se fundamentan en la observación cuidadosa del desarrollo infantil real, no en teorías abstractas.
¿Existen escuelas que aplican estos métodos?
Escuelas Montessori existen por todo el mundo, incluyendo España. Pueden ser públicas, concertadas o privadas. Es importante verificar que cuenten con guías formadas oficialmente por asociaciones Montessori reconocidas (AMI o AMS).
Espacios Pikler son menos frecuentes como escuelas completas, pero cada vez más escuelas infantiles incorporan elementos del enfoque Pikler, especialmente en las aulas de bebés. También existen espacios de juego y crianza inspirados en Pikler.
Algunas escuelas combinan ambos enfoques, especialmente en la etapa 0-6, utilizando Pikler para los más pequeños y transitando hacia Montessori con los mayores.


