Las entrevistas individuales con familias de educación infantil son uno de los momentos más valiosos —y también más delicados— de toda la práctica docente en las etapas de 0 a 6 años. Ese encuentro cara a cara entre el equipo educativo y las familias no es un trámite burocrático: es una conversación que puede marcar la diferencia en el desarrollo y el bienestar de cada niño.
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Sin embargo, muchos docentes llegan a esas reuniones sin una estructura clara, improvisando preguntas o dejando pasar información crucial por falta de un protocolo bien definido. Este artículo nace para cambiar eso. Aquí encontrarás un protocolo detallado, las preguntas clave organizadas por objetivos y etapas, errores frecuentes que conviene evitar, y todos los recursos necesarios para que cada entrevista sea verdaderamente útil para el niño, la familia y el equipo docente.
¿Qué son las entrevistas individuales con familias en educación infantil?
Las entrevistas individuales con familias de educación infantil son reuniones privadas y presenciales —o, en su defecto, telemáticas— entre el tutor o tutora de un aula de 0 a 6 años y la familia de uno de sus alumnos. Se diferencian de otras formas de comunicación (reuniones grupales, notas en la agenda, aplicaciones de mensajería) en que el espacio es exclusivo para esa familia concreta, el tiempo es sosegado y la conversación puede profundizar en aspectos personales y confidenciales.
Su función principal es compartir información en las dos direcciones: el docente aporta una visión del niño en el contexto escolar, y la familia aporta la visión del niño en el contexto familiar. Cuando esas dos perspectivas se unen, el retrato del pequeño se completa, y las decisiones educativas se vuelven mucho más precisas y ajustadas a sus necesidades reales.
Tipos de entrevistas individuales con familias:
No todas las entrevistas tienen el mismo propósito. Conocer su tipología ayuda a preparar cada una de manera diferente:
- Entrevista inicial o de acogida. Se realiza antes de que el niño empiece en el centro, o al comienzo del curso escolar. Su objetivo es recabar información básica sobre el desarrollo, los hábitos, el contexto familiar y las expectativas de las familias. Es la más larga y la más rica en datos.
- Entrevista de seguimiento o trimestral. Se celebra periódicamente (generalmente una o dos veces por trimestre) para compartir la evolución del alumno, revisar objetivos y ajustar estrategias de manera coordinada entre familia y escuela.
- Entrevista puntual o de urgencia. Se convoca cuando surge una situación específica: un cambio en el comportamiento, una dificultad detectada, un episodio que ha requerido atención especial, o bien cuando la propia familia solicita una reunión para hablar de algo concreto.
- Entrevista de fin de curso o de transición. Sirve para hacer balance del año y, en los momentos de cambio de etapa (por ejemplo, al pasar de segundo ciclo de infantil a primaria), para trasladar información relevante al equipo receptor.
¿Por qué son tan importantes las entrevistas individuales con familias?
Podría pensarse que con las reuniones grupales y las comunicaciones diarias ya es suficiente. Pero hay cosas que no pueden decirse en grupo, matices que se pierden en una nota escrita y conversaciones que necesitan el calor de una mirada y la posibilidad de escucharse sin prisa. Las entrevistas individuales con familias de educación infantil cubren precisamente eso.
Estas son algunas de las razones por las que resultan imprescindibles:
- Favorecen la confianza mutua: cuando una familia sabe que el centro le dedica un tiempo exclusivo para escucharla, se siente valorada y respetada. Esa confianza es la base de toda relación educativa fructífera.
- Permiten detectar necesidades a tiempo: muchas dificultades —del desarrollo, emocionales, familiares— se detectan antes cuando existe un canal de comunicación privado y regular. Lo que una familia no diría nunca en una reunión de padres, sí puede contarlo en una entrevista individual.
- Mejoran la coherencia educativa: cuando familia y escuela comparten criterios y estrategias, el niño recibe mensajes coherentes en todos sus contextos. Eso reduce la confusión y aumenta la seguridad del pequeño.
- Contribuyen a la documentación pedagógica: la información recogida en las entrevistas forma parte del expediente del alumno y nutre los informes de evaluación, los planes de mejora y, cuando es necesario, los protocolos de atención temprana.
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Cómo preparar una entrevista individual con familias: el protocolo paso a paso
Un buen protocolo de entrevistas individuales con familias de educación infantil se construye en tres grandes fases: la preparación, el desarrollo y el cierre. Cada una tiene su lógica y sus herramientas.
Fase 1: preparación previa a la entrevista
Una entrevista bien preparada transmite profesionalidad y respeto desde el primer momento. Antes de que la familia cruce la puerta del aula, el docente debería haber hecho lo siguiente:
- Revisar la documentación existente: si ya hay entrevistas anteriores, informes o anotaciones sobre el alumno, releerlos permite no volver sobre lo que ya se sabe y centrar la conversación en lo nuevo o en lo que necesita seguimiento.
- Establecer los objetivos de la reunión: ¿qué se quiere saber? ¿Qué se quiere transmitir? Tener claros dos o tres objetivos concretos ayuda a no dispersarse y a aprovechar mejor el tiempo disponible.
- Preparar las preguntas con antelación: no se trata de llevar un cuestionario rígido, sino de tener anotadas las preguntas clave para no olvidar los temas importantes. Más adelante se detallan las más relevantes para cada momento del curso.
- Acondicionar el espacio: la entrevista debería celebrarse en un lugar privado, sin interrupciones, con una disposición de los asientos que favorezca la conversación (mejor en ángulo o alrededor de una mesa pequeña que frente a frente, que evoca un interrogatorio). Tener agua disponible y apagar las notificaciones del móvil son gestos pequeños que marcan la diferencia.
- Informar a la familia con antelación: comunicar el día, la hora y la duración aproximada de la entrevista con suficiente margen permite que la familia también pueda prepararse. Si es posible, mencionar brevemente el tema principal ayuda a reducir la ansiedad de quienes tienen tendencia a imaginar lo peor cuando reciben una convocatoria del colegio.
Fase 2: el desarrollo de la entrevista
El comienzo de la entrevista marca el tono de todo lo que viene después. Unos minutos dedicados a crear un clima cálido y distendido son una inversión que se recupera con creces durante la conversación.
- La bienvenida y el encuadre: recibir a la familia con amabilidad, agradecer que hayan venido, recordar brevemente el propósito de la reunión y aclarar su carácter confidencial son los primeros pasos. Saber cuánto tiempo se tiene disponible también ayuda a gestionar bien el ritmo.
- La escucha activa como herramienta principal: las mejores entrevistas son aquellas en las que el docente habla menos de la mitad del tiempo. Hacer preguntas abiertas, dejar silencios cómodos, asentir, reformular lo que la familia dice para asegurarse de que se ha entendido bien… todo eso construye una conversación genuina.
- Compartir observaciones antes que conclusiones: es mucho más efectivo —y menos defensivo— decir «He observado que últimamente Sofía llega al aula llorando y tarda más en calmarse que sus compañeros» que decir «Sofía está teniendo problemas de adaptación». Las observaciones abren el diálogo; las etiquetas lo cierran.
- Invitar a la participación de la familia: las preguntas como «¿Notan algo parecido en casa?» o «¿Qué creen que puede estar influyendo?» devuelven el protagonismo a la familia y a menudo revelan información clave que el docente nunca habría podido obtener de otra manera.
- Tomar notas de manera respetuosa: es perfectamente válido —y profesional— anotar los aspectos más relevantes durante la entrevista, siempre explicando que esas notas forman parte del expediente del alumno y que servirán para mejorar su atención.
Fase 3: el cierre de la entrevista
Un buen cierre consolida todo lo trabajado durante la reunión y deja a la familia con una sensación de que el tiempo ha valido la pena.
- Resumir los puntos clave: dedicar los últimos minutos a repasar brevemente los acuerdos y las observaciones compartidas. Además de los pasos a seguir ayuda a que ambas partes salgan con el mismo mensaje.
- Establecer compromisos concretos: si se han acordado estrategias o cambios (tanto en casa como en el aula), es útil nombrarlos explícitamente: «Desde el cole vamos a hacer esto; desde casa, ustedes van a intentar esto otro».
- Abrir la puerta al seguimiento: finalizar recordando que la comunicación puede continuar —a través de la agenda, del correo electrónico o de una próxima entrevista— transmite continuidad y disponibilidad.
- Despedir con calidez: parece obvio, pero agradecer la confianza depositada, acompañar a la familia hasta la salida y despedirse con una sonrisa cierra la reunión de manera positiva y refuerza la relación.
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Preguntas clave para las entrevistas individuales con familias de educación infantil
Esta es, sin duda, la parte más práctica y más buscada del artículo. Las preguntas que se formulan en una entrevista determinan en gran medida la calidad de la información que se obtiene. A continuación se presentan organizadas por bloques temáticos.
Preguntas para la entrevista inicial o de acogida
El objetivo de esta primera reunión es conocer al niño o niña en su contexto familiar antes de que empiece su vida en el centro. Cuanto más se sepa de él en esta etapa, más ajustada será la acogida y más rápida la adaptación.
Cuestiones sobre el desarrollo y la salud:
- ¿Cómo fue el embarazo y el parto? ¿Hubo alguna incidencia relevante?
- ¿Ha seguido los controles pediátricos habituales? ¿Hay algún aspecto de salud que el centro deba conocer?
- ¿Tiene alguna alergia, intolerancia o condición médica que requiera atención especial?
- ¿Toma algún tipo de medicación de forma habitual?
- ¿Ha habido algún retraso o particularidad en su desarrollo motor, del lenguaje o social?
Preguntas sobre los hábitos y rutinas:
- ¿A qué hora se despierta y a qué hora se acuesta?
- ¿Duerme bien? ¿Tiene alguna rutina para dormirse (chupete, peluche, cuento)?
- ¿Come solo o con ayuda? ¿Tiene preferencias o aversiones alimentarias muy marcadas?
- ¿Controla esfínteres? ¿Está en proceso de aprendizaje?
- ¿Cómo reacciona ante los cambios en su rutina habitual?
Cuestiones sobre el entorno familiar y social:
- ¿Con quién vive el niño en casa?
- ¿Tiene hermanos? ¿Qué relación tiene con ellos?
- ¿Ha tenido contacto previo con otros niños de su edad (parque, ludoteca, otros centros)?
- ¿Hay alguna circunstancia familiar reciente —mudanza, separación, nacimiento de un hermano, fallecimiento de un ser querido— que pueda estar influyendo en su estado emocional?
Preguntas sobre las expectativas de la familia:
- ¿Qué esperan del centro durante este curso?
- ¿Qué les preocupa más de esta etapa de escolarización?
- ¿Hay algo que el centro deba saber sobre el niño para acompañarlo mejor desde el primer día?
Preguntas para las entrevistas de seguimiento trimestral
En estas reuniones el foco está en la evolución del alumno, en comparar lo que se observa en el aula con lo que la familia vive en casa, y en ajustar el acompañamiento si es necesario.
Preguntas sobre el desarrollo en el aula:
- ¿Han notado en casa algún cambio en su estado de ánimo o en su comportamiento desde que empezó el curso?
- ¿Habla de la escuela en casa? ¿Qué dice? ¿Cómo la describe?
- ¿Menciona a algún compañero o compañera con quien tenga especial afinidad?
- ¿Ha habido algún momento del trimestre en el que lo hayan notado especialmente alegre o especialmente triste al volver del colegio?
Cuestiones sobre los aprendizajes y habilidades:
- ¿Han observado en casa nuevas habilidades o intereses que hayan surgido recientemente?
- ¿Muestra interés por los números, las letras, el dibujo, la música…?
- ¿Cómo resuelve los problemas cotidianos? ¿Pide ayuda enseguida o intenta hacerlo solo primero?
Preguntas sobre la convivencia y las emociones:
- ¿Cómo gestiona la frustración en casa cuando algo no sale como quiere?
- ¿Tiene rabietas con frecuencia? ¿Cómo suelen resolverse?
- ¿Cómo se relaciona con otros niños fuera del colegio?
Cuestiones sobre la colaboración familia-escuela:
- ¿Hay algo que el centro esté haciendo y que en casa no estén viendo reflejado?
- ¿Hay alguna estrategia que en casa les esté funcionando muy bien y que nos gustaría compartir con el equipo?
- ¿Tienen alguna duda o preocupación que quieran plantear sobre lo que estamos trabajando en el aula?
Preguntas para entrevistas puntuales o de urgencia
Cuando la reunión se convoca por una situación específica, las preguntas deben ser más directas y centradas, sin perder la calidez en el tono.
- ¿Han notado algo diferente en casa en los últimos días o semanas?
- ¿Ha habido algún cambio en su entorno familiar, social o de salud que pueda estar influyendo en lo que estamos observando?
- ¿Saben si ha pasado algo con algún compañero o en alguna situación fuera del colegio?
- ¿Cómo está durmiendo y comiendo últimamente?
- ¿Qué creen que podríamos hacer juntos para acompañarlo en este momento?
Errores frecuentes que conviene evitar
Conocer los errores más habituales en las entrevistas individuales con familias de educación infantil es tan útil como saber qué hacer bien. Estos son los que aparecen con más frecuencia:
- Hablar más que escuchar: el docente tiene mucho que transmitir, pero si la entrevista se convierte en un monólogo, la familia se desconecta y la información que podría aportar se pierde. La escucha activa no es pasividad: es la herramienta más poderosa de la entrevista.
- Usar lenguaje excesivamente técnico: términos como «habilidades pragmáticas», «desarrollo psicomotor fino» pueden resultar incomprensibles para muchas familias. Hablar claro, con ejemplos concretos de situaciones reales, es siempre más efectivo.
- No respetar la confidencialidad: comentar en una entrevista información obtenida en otra es una falta grave de ética profesional que puede destruir la confianza en el centro de manera irreversible.
- Convocar solo cuando hay problemas: si las familias solo reciben una citación cuando algo va mal, asociarán las entrevistas con malas noticias. Celebrar también las buenas, compartir avances y logros, equilibra esa percepción.
- Improvisar sin preparación: llegar a una entrevista sin haber revisado la documentación del alumno ni tener claros los objetivos de la reunión transmite desorganización y puede hacer que se pierdan aspectos importantes.
- Cerrar la reunión sin acuerdos claros: si al salir la familia no sabe qué se ha decidido ni qué pasos se van a dar, la entrevista habrá tenido poco impacto. Los compromisos concretos son el punto de anclaje entre la conversación y la acción.
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Recursos y herramientas para organizar las entrevistas
Para que el protocolo funcione en la práctica, conviene contar con algunas herramientas que agilicen la organización y garanticen la coherencia del proceso:
- Ficha de entrevista: un documento sencillo con los datos del alumno, la fecha de la reunión, los participantes, los temas tratados, los acuerdos alcanzados y los aspectos a revisar en la próxima entrevista. Puede ser en papel o en formato digital.
- Guion de preguntas por tipología de entrevista: tenerlo preparado no significa seguirlo de manera rígida, sino tener un mapa de los temas más importantes para no olvidar nada relevante.
- Calendario de entrevistas visible para todo el equipo: especialmente en centros con varios docentes o en equipos de ciclo, es importante que todos conozcan el calendario para poder coordinarse y, si es necesario, compartir información antes o después de cada reunión.
- Carpeta o expediente individual del alumno: donde se archiven todas las entrevistas realizadas, los informes de evaluación, los documentos de autorización y cualquier información relevante sobre el niño a lo largo de su escolarización en el centro.
- Modelos de convocatoria para las familias: tener una plantilla para citar a las familias —con espacio para personalizar el mensaje según el tipo de entrevista— ahorra tiempo y garantiza que la información necesaria siempre llegue de manera clara.
¿Cómo adaptarse a familias con diferentes perfiles y necesidades?
No todas las familias llegan a una entrevista desde el mismo lugar. Algunas vienen con mucha apertura y disposición al diálogo; otras, con desconfianza o incluso con actitud defensiva. Algunas tienen un nivel cultural o lingüístico que facilita la comunicación; otras necesitan un acompañamiento diferente. El protocolo debe ser lo suficientemente flexible como para adaptarse a todas ellas.
- Familias con barreras lingüísticas: en centros con alumnado de origen diverso, puede ser necesario contar con un intérprete o con materiales en otros idiomas. Lo que nunca debería hacerse es utilizar al propio niño como intérprete: supone una carga emocional inadecuada para su edad y puede distorsionar la información.
- Familias en situación de vulnerabilidad: cuando la familia atraviesa una situación difícil (económica, de salud, de conflicto familiar), la entrevista debe ser especialmente sensible y centrada en el apoyo, sin caer en el juicio. En estos casos, puede ser útil conocer los recursos de la comunidad que pueden apoyarles más allá del centro educativo.
- Familias muy exigentes o con alta demanda: algunas familias llegan a las entrevistas con una lista de quejas o con expectativas muy elevadas. Mantener la calma, escuchar sin ponerse a la defensiva y redirigir la conversación hacia el bienestar del niño es la mejor estrategia.
- Familias muy ausentes o difíciles de contactar: cuando hay dificultades para que la familia acuda al centro, conviene explorar alternativas: entrevistas telemáticas, horarios flexibles, comunicaciones previas por escrito que preparen el terreno. La accesibilidad es parte del protocolo.
Preguntas frecuentes sobre las entrevistas con familias en educación infantil
¿Cuándo se deben hacer las entrevistas individuales con familias en educación infantil?
Las entrevistas individuales con familias de educación infantil se realizan, como mínimo, una vez por trimestre. La primera —la entrevista inicial— se celebra antes del inicio del curso o en los primeros días, especialmente para los alumnos nuevos en el centro. A lo largo del curso, las entrevistas de seguimiento se convocan periódicamente, y siempre que surja una situación que lo requiera.
¿Cuánto tiempo debe durar una entrevista individual con familias?
La duración ideal varía según el tipo de entrevista. Para una entrevista inicial, entre 45 minutos y una hora es un tiempo razonable. Para las entrevistas de seguimiento, con 20 o 30 minutos suele ser suficiente si están bien preparadas. Las entrevistas puntuales pueden ser más breves o más largas dependiendo del motivo de la reunión.
¿Qué información debe recopilarse en la entrevista inicial de educación infantil?
En la entrevista inicial es fundamental recoger datos sobre el desarrollo evolutivo del niño, su historial de salud, sus hábitos de sueño y alimentación, el contexto familiar, las experiencias previas de socialización y las expectativas de la familia hacia el centro. Toda esta información debe quedar registrada en la ficha del alumno y tratarse con la máxima confidencialidad.
¿Cómo se debe actuar si una familia no quiere acudir a la entrevista?
Cuando una familia se muestra reacia a acudir a las entrevistas, lo primero es explorar los motivos sin presionar. En ocasiones hay barreras prácticas (horarios, conciliación laboral) que se pueden resolver ofreciendo alternativas. En otros casos hay desconfianza o malas experiencias previas con el sistema educativo, que requieren un acercamiento más gradual y paciente. Las entrevistas telemáticas o un contacto previo por escrito pueden ser puentes útiles.
¿Es obligatorio hacer entrevistas individuales con familias en educación infantil?
En España, la comunicación con las familias está contemplada en la normativa educativa y en los proyectos educativos de centro, aunque los modelos concretos varían según la comunidad autónoma y el tipo de centro. En la práctica, las entrevistas individuales con familias de educación infantil son consideradas una buena práctica generalizada y forman parte del protocolo de acción tutorial de la mayoría de los centros.
¿Qué hacer si una familia comparte información muy delicada en una entrevista?
Si durante una entrevista la familia revela situaciones que puedan afectar al bienestar del niño —conflictos familiares graves, situaciones de riesgo, indicios de maltrato— el docente debe actuar según el protocolo de protección a la infancia establecido en su centro y en su comunidad autónoma. Nunca debe ignorar esa información ni comprometerse a guardar un secreto que pueda perjudicar al niño.
Las entrevistas individuales, el pilar de la relación familia-escuela
Las entrevistas individuales con familias de educación infantil no son un extra opcional ni un lujo reservado a los centros con más recursos. Son el pilar sobre el que se construye la relación entre la escuela y las familias, y uno de los instrumentos más poderosos con los que cuenta un docente para conocer a fondo a sus alumnos y ajustar su práctica educativa a las necesidades reales de cada uno.
Un protocolo bien diseñado, unas preguntas clave preparadas con antelación, un espacio cuidado y una actitud de escucha genuina son los ingredientes de una entrevista que deja huella: en el niño, en la familia y en el propio docente. Merece la pena invertir en ello.


