Educación Infantil

Aparcaniños y limpiamocos: ¿algún desprecio más hacia los educadores?

ofensas a educadores infantiles

Ojalá no tuviera que escribir nunca este tipo de reflexiones. Quizás, algún día la sociedad tome consciencia de la importancia de los educadores infantiles y deje de faltar el respeto a una profesión tan bonita. Todavía, en el 2019 sigo escuchando eso de guarderías y cuidadores.  Y lo que es peor, a la lista de desprecio se han sumado palabras como  aparcaniños y limpiamocos. Sí, sí, cómo leéis: aparcaniños y limpiamocos.

Puede que estéis pensando que lo de guardería y cuidadores son palabras utilizadas por personas mayores, pero desgraciadamente no es así. Mucha más gente de la que me gustaría sigue refiriéndose de esa manera a las escuelas infantiles y educadores. Para mi sorpresa, entre esas personas están medios de comunicación famosos e importantes del país y los propios estudiantes que se matriculan en el grado o ciclo formativo.

Ningún respeto y empatía 

Aunque me encantaría decir lo contrario, muy poca gente valora y respeta de verdad el trabajo de los educadores infantiles. Es más, no solo no respeta la etapa educativa de 0-3 años si no que critica y ridiculiza en muchas ocasiones a los profesionales. Muchas personas creen que los educadores se pasan el día tirados en el suelo pintando murales con los peques, y nada más lejos de la realidad.

Gente que no tiene ni idea que hace daño

Yo sigo preguntándome lo siguiente: ¿toda esa gente que habla como si nada de los educadores ha estado dentro de un aula alguna vez? Está claro que no. Simplemente son personas que hablan para hacer daño, para infravalorar y despreciar el trabajo y la entrega de los educadores infantiles de corazón. Se trata de personas sin conocimiento que consiguen lastimar a unos profesionales que dan la mejor versión de sí mismos cada día.

Estudiantes que creen que en las guarderías no se trabaja

Por desgracia, hay jóvenes que entran a la carrera de magisterio infantil o al ciclo creyendo que es la profesión más fácil del mundo. Piensan que no hay que esforzarse, que únicamente hay que estar con los niños y cuando vengan sus padres volver a casa. ¡No podían estar más equivocados! Dedicarse a la educación infantil es algo complicado y no todo el mundo está preparado para ello. 

Esta profesión no es en la que menos se trabaja, ni en la que menos hay que esforzarse, ni tampoco te pasas las horas pintando con los niños. Ser educadores infantiles es mucho, muchísimo más. Para trabajar en esta etapa se requiere de vocación, ilusión, motivación, cariño y paciencia. Desgraciadamente, en las aulas hay «educadores infantiles» que ni siquiera deberían llamarse así.

Medios de comunicación que no ayudan 

Seguramente, vosotros también hayáis leído artículos escritos en periódicos sobre educación infantil en el que los autores escriben sobre guarderías y cuidadores. Precisamente esos artículos (queramos o no) los lee muchísima gente y cree que los términos utilizados para referirse al ámbito de la educación infantil son correctos. ¿No deberían escribirse artículos más respetuosos y adaptados al 2019? Escuelas infantiles y educadores infantiles, por favor.

Empezar a valorar a los educadores infantiles 

¡Claro que está en la mano de cada uno! ¿Y si por ejemplo se mandaran un montón de correos a la redacción de esos periódicos para pedirles que no hablaran más de guarderías ni de cuidadores si no de escuelas y educadores infantiles? ¿Y si la gente se interesara de verdad en la labor que hacen los profesionales en las aulas en vez de criticar y hablar sin saber?

Entre todos (profesionales o no) se podría luchar por un convenio y unas condiciones muchísimo más dignas para los educadores infantiles. Se trata de apoyar, comprender y tender una mano a la etapa más infravalorada y menospreciada del sistema educativo. Estoy convencida de que juntos podemos ayudar a todos esos educadores de corazón que están cada día al pie del cañón y siempre con una sonrisa.

Mel Elices

Educadora infantil, asesora personal, de formación y profesional de educadores infantiles. Fundadora de melelices.com y redactora de contenidos educativos. Apasionada de la educación con un lema por bandera: OTRA EDUCACIÓN ES POSIBLE.

2 comentarios

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  • Nuestra experiencia con educadores/esducadoras infantiles ha sido negativa ¿Cómo puede educar alguien que no tiene educación? No saben comunicarse con los padres y madres, ni empatizar con familias y niños, creen saber más que las familias y te lo hacen saber. No buscan el bienestar de los menores porque si así fuera, atenderían a la valiosa información que pueden aportar las familias al respecto. Nadie sabe qué pasa dentro del aula porque no se suele permitir entrar, excepto el primer día, cuando está todo «preparado»
    Falta de autoestima y educación del personal docente en general es el problema. Solución, filtros psicológicos previos. Trabajar con niños es algo realmente serio y trascendental.

  • Pues si tan importante y serio es, debería retribuir se con los mismos criterios de importancia y seriedad. Se lo merecen. Hay quien no aguanta a sus hijos dos horas seguidas: estos profesionales disfrutan de su trabajo con ellos 8 horas diarias.

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